lunes, 27 de diciembre de 2010

La Fe y la tormenta

Tormenta en el mar de Galilea de Rembrandt
Aquel día al atardecer les dijo: ---Pasemos a la otra orilla. Ellos despidieron a la gente y lo recogieron en la barca tal como estaba; otras barcas lo acompañaban.


Se levantó un viento huracanado, las olas rompían contra la barca que estaba a punto de anegarse. Él dormía en la popa sobre un cojín. Lo despertaron y le dijeron: ---Maestro, ¿no te importa que naufraguemos? Se levantó, increpó al viento y ordenó al lago: ---¡Calla, enmudece! El viento cesó y sobrevino una gran calma.


Y les dijo: ---¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?

Llenos de miedo se decían unos a otros: ---¿Quién es éste, que hasta el viento y el lago le obedecen?

Mc 4, 35-41.


Te pedimos Señor la fe necesaria para no tener miedo a la tormenta en la que estamos viviendo.


Dios, te pedimos que calmes la violencia, la marginación, la inseguridad, el miedo y los grandes problemas que tiene hoy nuestra nación.